Bar No Sé está en el Villarejo, en la calle Maestro Pedro Fernández Estévez. Aquí desayuna quien entra a trabajar a las ocho, tapea quien sale a media tarde y come la familia entera los domingos.
La carta es corta a propósito: carne a la brasa, fritura recién hecha y guisos de los de siempre. Nada congelado que podamos hacer fresco, nada complicado que no podamos hacer bien.
Bajo los toldos rojos caben los carritos, los grupos grandes y las sobremesas que se alargan. Ese es el plan.