Carnes a la brasa, tapas de siempre y desayunos desde primera hora, en una terraza amplia del barrio del Villarejo. Sin reservas complicadas: te vienes y te sientas.
La terraza es el salón del barrio: amplia, a la sombra y con sitio de sobra para que la sobremesa se alargue. Aquí caben las familias con carrito, los grupos de amigos y quien viene solo a leer el periódico con su café.